Nuestra Señora de la Paz

Es la tercera titular de la Hermandad, de ella solo se sabía gracias a Don Manuel Gómez Moreno, que estaba realizada en 1709, sin aportar más información, y un breve comentario que se refiere a que se trata de una notable obra. Años más tarde Antonio Gallego y Burín establecía que la talla pertenecía a la familia de los Mora, sin precisar si era José o Diego.

Efectivamente la Proporción y elegancia de la obra, tallada de cuerpo entero, parece indicar que estamos ante una obra de los Mora, decantándonos según la tesis de Sánchez Mesa en Diego, debido a la elegancia en la expresión.

La talla es fina tanto en el caso de la Virgen como en el Niño. La imagen mariana esta configurada para sostener en su mano izquierda al Niño y en su derecha un cetro que sujeta delicadamente entre sus dedos.


Santísimo Cristo de los Favores

Es una imagen perteneciente al círculo de Pablo de Rojas del Siglo XVI.

Iconografía: Representa a Cristo Crucificado, muerto, suspendido de cruz arbórea por tres clavos. De canon algo largado, con paño de pureza voluminoso, resuelto a grandes pliegues muy simplificados y anudado a la derecha. Presenta un fino y arcaizante estofado esgrafiado. La cabeza, fuerte, enérgica, de expresión dura y un poco voluminosa queda inerte inclinada hacia la derecha interpretada la misma sin corona de espinas y con potencias. Sus piernas, como quebradas, dirigen sus rodillas hacia el lado izquierdo de la imagen. Ha sido restaurada en tres ocasiones conocidas, pues suceden desde su adquisión por la hermandad. La primera en 1948 por Roldán de la Plata; la segunda en 1970, por López Azaustre, a consecuencia del incendio sufrido en la parroquia de San Cecilio y una última entre enero y marzo de 1995 por el Sevillano Juan Luis Coto.


María Santísima de la Misericordia Coronada

  Es una Dolorosa de vestir de candelero, adquirida por la hermandad al convento de los Ángeles en la Calle Molinos. Fue tradicionalmente atribuida a la escuela de la Familia Mora, pero a raíz de la restauración de José Manuel Bonilla Cornejo en 1992, se atribuyó al escultor granadino Francisco Morales del año 1896, gracias a la firma de este en el hombro derecho de la imagen.

Iconografía: Representa la Virgen dolorosa en el momento después de la Crucifixión. La posición de la cabeza es recta con una ligera e inapreciable inclinación hacia su derecha. Los ojos son de cristal y su mirada es baja, dirigida al suelo. Lleva pestañas postizas y seis lagrimas, tres en cada mejilla, dos de ellas partiendo de los respectivos lagrimales. Boca entreabierta y dientes superiores tallados, la posición de las manos extendida, reflejando en su rostro la ternura del dolor contenido, con cejas arqueadas que confluyen en un  entrecejo pronunciado. El candelero es de base ovalada, con seis listones que arrancan de la cadera, realizado en madera de cedro. Se le conocen tres restauraciones, realizada la primera tras su adquisición para adaptarle nuevo candelero, por Eduardo Espinosa Alfambra. Posteriormente en 1969 se le confiere a Aurelio López Azaústre quien le vuelve a cambiar el candelero tras el incendio de San Cecilio, y le confecciona nuevas manos. La última, ya indicada, en 1992 por el sevillano Bonilla Cornejo.

Fue Coronada Canónicamente el 20 de Mayo de 2007, en la Santa Iglesia Catedral de Granada, por el Arzobispo de Granada, Monseñor Francisco Javier Martínez.